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Enfermedad Celiaca: 12 pasos para entender tu cambio de vida

Si fuiste recientemente diagnosticado o no has sabido cómo lidiar con ello, te cuento mi experiencia y cómo he enfrentado los desafíos.

Todos los que poseemos esta condición, hemos tenido distintas maneras de abordarlo. Sabemos que no es fácil, pues en una enfermedad muy poco conocida, donde sólo el 1 por ciento de la población mundial acredita padecerla. Por ende, la sufrimos en silencio, de manera solitaria y, a veces, segregadora. 

Cuando recibí mi diagnóstico, ya les comenté que tuve sentimientos encontrados, pero las cosas con las que he tenido que lidiar durante estos años no te las explica ningún médico. Debí aprender sola, lidiando día a día con los efectos psicológicos y físicos que conlleva. He aquí, una breve guía de las cosas con las que quizás ustedes también sienten o se han visto enfrentados. Son mis 12 pasos claves que me ayudaron a entender el cambio de vida y de hábitos que debía enfrentar.

Pasarás hambre: Sí, nos pasa a todos. El primer mes que viví como celiaca pasé mucha hambre, porque simplemente no sabía qué comer ni cómo comer, y es normal no saber, pues el médico te dirá no “consumas gluten” y te dará una guía escueta de lo que debes evitar. No te enseñará casi nada.

Estudia e infórmate: el conocimiento es poder, deberás aprender a leer etiquetas y además diferenciar alimentos que podrían estar contaminados, pues en mi caso, me enferman más que consumir un trozo de pan normal. 

Te vas a equivocar: consumirás cosas que creerás que no tienen gluten por defecto, como el maní, pues te tengo malas noticias, los procesos de los frutos secos se ven afectados, pues utilizan las mismas bandas de producción tanto para el trigo como para los demás productos. Elige frutos con sus respectivas cáscaras, pues la contaminación estará en ella y no dentro del fruto. Pero sin errores no hay aprendizaje.

Escúchate a ti mismo: hay marcas que utilizan de manera fraudulenta el sello de gluten free o sin TACC, pero si tu sentido común te dice, ¡cómo esta cerveza es apta si sé que es la misma que toman los demás!, es lógico que no debes comprarla. 

Todos los amaneceres serán un misterio: no sabrás si ese día tu cuerpo estará bien o tendrás dolor e hinchazón, a pesar de que seas riguroso con tu alimentación. Quizás algo de lo que uses para tu presentación personal puede contener gluten, pues es un espesante utilizado en las cosas más increíbles. 

Tendrás cambios de humor: habrán días en que te sentirás desdichado y deprimido, pues tienes dolor, sientes hambre o simplemente estás harto, déjame decirte que esas emociones son normales. Trata de que no te controlen, pues si permites que tus emociones negativas te dominen, vas a obtener como resultado una crisis. Nuestros estados de ánimo o  las situaciones estresantes, alimentan los dolores y molestias. 

El primer mes que viví como celiaca, pasé mucha hambre, porque simplemente no sabía qué comer ni cómo comer.

Educa a tu círculo cercano y aprende a decir “No”: enséñales cómo es tu alimentación, cómo leer etiquetas, etc. Porque su apoyo es fundamental. Si te presionan a comer cosas que sabes que te harán daño, no sientas miedo a negarte, no sucumbas a la presión social, pues quien deberá soportar las consecuencias serás tú en completa soledad. 

Aprende a cocinar: es bastante útil que sepas preparar tu propio pan, queques y pastas, pues por un lado ahorrarás y te permitirá matar antojos, sin depender de que en el supermercado tengan lo que buscas, pues como no somos prioridad para el mercado, no hay reposición de productos de manera rápida. 

Cuida tu peso: al principio bajarás varios kilos, pero si no te cuidas y no respetas las porciones indicadas en los envases de los alimentos libres de gluten, podrías engordar, aumentar tu colesterol y triglicéridos. Estos productos suelen ser altos en materia grasa, ya que es la única forma de unir las distintas harinas. 

Arriésgate con sabores desconocidos: es la única forma de saber qué te gusta. En mi caso evito los alimentos que tengan harina de mandioca, pues el sabor ácido que le da a las masas me desagrada por completo. 

Te vas a tentar: y no será por hambre, será porque quieres otros sabores, pues nuestra dieta suele ser bastaste rutinaria y aburrida. 

Aprende que el que tiene el control eres tú: si cuidas lo que comes, asumes que es una condición para toda la vida, que no es mortal, pero que te hace sentir malhumorado o con síntomas físicos, podrás cambiar esos estado de ánimo malignos y por ende, por completo tu día a día. 

“Cuando recibí mi diagnóstico, ya les comenté que tuve sentimientos encontrados, pero las cosas con las que he tenido que lidiar durante estos años no te las explica ningún médico. Debí aprender sola, lidiando día a día con los efectos psicológicos y físicos que conlleva”.

Vivir como Celíaca.

Esta guía es absolutamente personal, quizás jamás han lidiado con lo que les cuento, pero si se sienten identificados espero que comprendan que nosotros tenemos el poder de controlar muchas cosas que nos enferman.

Las emociones son personales y permítete sentirlas, lo que no debes dejar que pase es que te corroan y sientas que tu vida se acaba por ser celiaco. Pues no, es un cambio de vida y hábitos, pero sentirse sano o al menos más optimista vale el esfuerzo.

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